Desde Septiembre de 2008 dedicado a las formas progresivas de la EM

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martes, 13 de febrero de 2018

Estimular las profundidades del cerebro con luz y nanopartículas

Activación no invasiva de las neuronas en el centro de recompensa del
cerebro del ratón, usando proteínas flourescentes g-Fos y EYFP y
nanopartículas UCNP. / SHUO CHEN Y THOMAS J. McHUGH 

PUBLICADO EN 'SCIENCE'


JANO.es · 09 febrero 2018

Científicos del instituto RIKEN de Japón han comprobado que se puede aplicar luz externa para estimular el cerebro de un ratón con la ayuda de nanomateriales

En los últimos años se han comenzado a usar neuronas con elementos modificados genéticamente para que se activen o inhiban como respuesta a la luz, un campo denominado ‘optogenética’ que ha producido importantes avances para conocer los mecanismos subyacentes a la función y las enfermedades del cerebro.

Sin embargo, las ondas de luz azul-verde que se emplean para manipular las neuronas tienden a dispersarse cuando se aplican dentro del cerebro, lo que obliga a suministrarlas mediante sondas de fibra óptica que hay que introducir hasta la zona de interés.

Como alternativa, un equipo internacional de investigadores liderados desde el RIKEN Brain Science Institute de Japón ha desarrollado una nueva técnica optogenética que permite la activación o inhibición neuronal mediante la aplicación externa de luz en el cráneo, en lugar de la invasiva sonda.

Esta técnica, que de momento solo se ha probado en ratones, algún día podría complementar o ampliar los métodos que se usan en la actualidad para la estimulación cerebral profunda y los tratamientos para trastornos neurológicos en humanos.

La novedad del nuevo enfoque, cuyos detalles se publican esta semana en la revista Science, es el uso de las llamadas nanopartículas de conversión dopadas con lantánidos (UCNP, por sus siglas en inglés), que se inyectan en la región cerebral deseada. A continuación se aplican, mediante láseres, haces de luz infrarroja cercana, que atraviesan fácilmente el cerebro desde el exterior del cráneo.

Las nanopartículas interactúan con la luz infrarroja y esta se convierte en las ondas de luz azul-verde necesarias para la estimulación neuronal. Cuando los investigadores introdujeron las nanopartículas UCNP en el cerebro de los animales, el microscópico electrónico confirmó que estas se mantenían alojadas en el área donde se habían inyectado.

"Las nanopartículas parecen ser bastante estables y biocompatibles, por lo que son viables para su uso a largo plazo”, destaca Thomas McHugh, líder del grupo de investigación en el instituto RIKEN, “y, además, la baja dispersión significa que podemos apuntar a las neuronas objetivo de forma muy específica".

Activar o silenciar neuronas

El equipo utilizó este método para activar las neuronas de varias áreas del cerebro, así como para silenciar la actividad convulsiva provocada por algunas de ellas. En ratones condicionados para paralizarse en ciertas circunstancias, también se logró que superaran este impedimento cuando se aplicó la nueva técnica optogenética.

Este estudio se valora en otro artículo de Science, en el que ha participado el investigador Wolfgang J. Parak de CIC Biomagune en San Sebastián, donde se señala: “Es un paso hacia un cerebro controlado ópticamente. Con los avances tecnológicos, un día se podrían estimular ópticamente las neuronas en las profundidades del cerebro humano, y esto podría ayudar al tratamiento de pacientes con enfermedades como el párkinson”.






Logopedia en esclerosis múltiple



La logopedia es una disciplina socio-sanitaria que tiene como objetivo prevenir, diagnosticar y tratar estos trastornos, para conseguir una adecuada comunicación y una deglución eficaz y segura.
Un logopeda es un terapeuta de la comunicación cuyas funciones son prevenir, evaluar, diagnosticar y tratar los trastornos de la comunicación humana (lenguaje, habla y voz) y de la deglución; De la misma forma, se encarga de trabajar las alteraciones asociadas a la comprensión y expresión del lenguaje oral y/o escrito y no verbal.
La disartria es un síntoma que afecta al 25-55% de los pacientes con esclerosis múltiple (EM). Se caracteriza por una articulación imprecisa de las palabras, fluctuaciones en la voz (en la velocidad, en el ritmo y en la melodía del habla) y por fatiga vocal. Las personas con disartria tienen dificultades para producir ciertos sonidos o palabras. La pronunciación es inadecuada (como si se enredaran las palabras) y el ritmo o velocidad de su habla cambia.
A ello se añade, a veces, la disfasia o dificultad para producir y/o entender el lenguaje oral y escrito y de recordar palabras específicas. Ambas suponen dificultades en la comunicación del paciente con EM.
Por otro lado, es frecuente que aparezcan problemas para comer y beber con seguridad debido a dificultades al tragar (disfagia).
La intervención temprana del logopeda es muy importante; es importante consultar a un profesional que pueda detectar, evaluar, y valorar las capacidades del paciente y, a continuación, busque y adapte estrategias útiles para mejorar la comunicación, teniendo en cuenta las habilidades, necesidades y el contexto del afectado.
Es de suma importancia mencionar que el logopeda no solo actúa cuando los problemas del habla y/o de la deglución ya están presentes en la persona con EM, sino que también debe considerarse la prevención, que consistirá en preparar al paciente adecuadamente para que cuando los síntomas aparezcan disponga ya de estrategias para enfrentarse a ellos de la mejor forma.
Objetivos terapéuticos de la Logopedia en la Esclerosis Múltiple:
  • Mejorar la calidad de comunicación de los pacientes.
  • Asegurar la seguridad y eficacia alimenticia de los pacientes.
  • Recuperar parcialmente lo que se ha deteriorado.
  • Desarrollar, en la medida de lo posible, las funciones que aún persisten.
  • Compensar las funciones más deterioradas con otras más funcionales.
  • Homogeneizar las alteraciones de la voz, el habla y el lenguaje.
  • Mantener funcionales y eficaces las capacidades que complementan la comunicación.
Para ello, el logopeda trabaja en:
  • La respiración y la coordinación fonorrespiratoria, aumentando la capacidad respiratoria y dándole un uso correcto para que el paciente no se quede sin aire al final de las frases o para que hable más alto.
  • El ritmo y la inteligibilidad: Se entrena la velocidad del habla y las pausas que se realizan en el discurso.
  • Articulación de las palabras: Se pretende mejorar el control de la pronunciación de los sonidos.
  • Voz: se trabajan las dificultades vocales que provocan que la voz suene más ronca, áspera, estrangulada, muy baja o exista fatiga vocal.
  • Deglución: adaptando la dieta, trabajando la musculatura implicada y adoctrinando sobre las maniobras seguras para tragar.
…por Natalia (Logopeda en Esclerosis Múltiple Burgos)


Colesterol y esclerosis múltiple: pautas para una dieta equilibrada


12/02/2018  FEM

Un estudio reciente ha hecho más evidente el vínculo entre el colesterol de la lipoproteína de alta densidad (HDL) y la actividad inflamatoria en la EM.

Es bien sabido que una alta presencia de colesterol de baja densidad, o colesterol LDL, produce perjuicios en la salud general y supone un mayor riesgo de afectaciones cardíacas y lesiones cerebrales. Asimismo, existe otro tipo de colesterol de alta densidad, el colesterol HDL, uno de cuyos beneficios conocidos es que evita la adhesión excesiva de LDL a las paredes de las arterias, protegiendo así el corazón. Recientemente, científicos norteamericanos y checos han descubierto que el HDL también protege la barrera hematoencefálica (BHE) al evitar que las sustancias dañinas ingresen en el cerebro y la médula espinal.

En el caso de los pacientes con esclerosis múltiple (EM), esta función se ha asociado con la actividad inflamatoria: el estudio ha demostrado que el colesterol HDL puede proteger al cerebro de una parte de los daños causados por la condición. Así funcionan, de hecho, algunos de los fármacos que se prescriben para tratar la EM.

El estudio, realizado por científicos de Nueva York y Praga, ha incluido el seguimiento a 154 pacientes con EM durante cuatro años desde el inicio de la enfermedad. Una de las conclusiones del informe es que aquellos que tenían los niveles más altos de colesterol HDL en la sangre, presentaban menos marcadores de inflamación en el líquido cerebroespinal que los que tenían niveles inferiores de colesterol “bueno”.

Para mantener unos niveles adecuados de colesterol HDL se recomienda seguir una dieta variada y saludable rica en grasas no saturadas, presentes en pescados aceitosos (salmón, caballa y atún fresco), aceite de oliva, semillas, productos lácteos como yogur y queso con moderación, aguacates y nueces. 

Hay que evitar, sin embargo, otros tipos de grasas: es el caso de los alimentos fritos y procesados, que contienen grasas trans y que pueden elevar los niveles de colesterol de baja densidad y disminuir los de alta densidad. Es recomendable también dejar de fumar, dado que el tabaco eleva los niveles de LDL nocivo en sangre al mismo tiempo que disminuye los de HDL.

Por otro lado, los ácidos grasos omega-3 elevan selectivamente el HDL. Además, la ingesta moderada de bebidas alcohólicas, como una copa de vino, ayuda a mantener los niveles altos. No obstante, no se deberían superar las 14 unidades por semana. Hacer ejercicio cada semana aumenta los niveles de colesterol HDL y reduce los de LDL. 60 minutos de deporte a la semana pueden tener un impacto positivo, por lo que tampoco es necesario hacer actividades muy exigentes de manera habitual.

Cabe destacar que, aunque ningún tipo de dieta ha demostrado poder cambiar el pronóstico de la esclerosis múltiple, cada vez se hace más patente la importancia de los hábitos saludables en los pacientes a la hora de sobrellevar la EM.

Acceso al documento original:

Colesterol y EM: una pareja extraña. Disponible en:

www.livinglikeyou.com/es/stories/detail/cholesterol-and-ms-an-unlikely-pair




lunes, 12 de febrero de 2018

Novedades en los tratamientos para enfermedades inflamatorias

Cuando se producen demasiadas citoquinas, la inflamación puede descontrolarse y dañar el propio organismo

domingo, 11 de febrero de 2018

Disfunción eréctil en la esclerosis múltiple: esta lesión en el cerebro es la responsable

Crédito de imagen: BodyParts3D/Anatomography. En Wikipedia


Redacción TiTi  2018-02-05

La disfunción eréctil en la esclerosis múltiple está relacionada con lesiones en una parte del cerebro llamada ínsula, que investigaciones previas han vinculado al funcionamiento eréctil. Factores como la duración y la gravedad de la enfermedad no parecen influir, según los resultados de este estudio. 

Las alteraciones en el funcionamiento sexual son MUY comunes en la esclerosis múltiple (EM), tanto en mujeres como en hombres. En las primeras la dificultad para llegar al orgasmo es el principal problema, mientras en ellos lo es la disfunción eréctil.

Siempre se ha considerado que las dificultades para lograr o mantener una erección están relacionadas con las lesiones en la médula espinal, que impiden una adecuada transmisión del impulso nervioso entre las regiones implicadas en la erección.

¿Y las lesiones en el cerebro no influyen? Pues sí lo hacen y una investigación reciente, publicada en Journal of Neurology, logró identificar el lugar exacto: la ínsula o corteza insular, una región de difícil acceso escondida entre los lóbulos temporales, frontales y parietales.

Pruebas de neuroimagen funcional realizadas en hombres adultos sanos durante investigaciones previas, habían hallado que la ínsula se activaba durante el funcionamiento eréctil.

El nuevo estudio no solo identifica la importancia de las lesiones en esta región en el funcionamiento sexual de los hombres con EM, sino además confirma la gran prevalencia de disfunción eréctil entre los pacientes: 45.2 % de los estudiados tenía algún grado de afectación.

Las lesiones en la ínsula influyendo en la disfunción eréctil en la esclerosis múltiple.

Los investigadores estudiaron a un total de 31 hombres con esclerosis múltiple, algunos con la forma recurrente-remitente y otros con la forma secundaria progresiva.

Recogieron datos sobre su funcionamiento sexual así como de otras variables clínicas, además de realizar pruebas de neuroimagen.

A través de métodos estadísticos analizaron qué factores parecían influir en la disfunción sexual y ahí surgió la ínsula, o más específicamente, las lesiones en la corteza insular del hemisferio izquierdo, que son las que más importancia parecen tener.

Igualmente interesante son los factores que parecen no influir en la disfunción eréctil entre los hombres con EM, entre ellos:

Edad

Severidad de la enfermedad

Duración de la enfermedad

Depresión

Disfunción vesical e intestinal

Afectación sensoriomotora de las extremidades inferiores

Volumen total de lesiones cerebrales

Sin embargo, los autores señalan que puede haber otras áreas implicadas en la disfunción eréctil y que no han sido identificadas en este estudio.

También admiten que las pruebas de neuroimagen de la médula espinal solo le fueron realizadas a 19 pacientes, con lo cual la importancia de estas lesiones pudo haber quedado escondida.

Sin embargo, aún con limitaciones, el estudio tiene mérito: señala una región implicada en la disfunción eréctil en los hombres con esclerosis múltiple y refleja el gran problema de esta alteración entre los pacientes, un síntoma que puede quedar ignorado ante la preocupación por controlar otras manifestaciones de la enfermedad.






Problemas de memoria y otros problemas cognitivos en la esclerosis múltiple


Dunia Chappotin  2018-02-09

Los problemas de memoria en la esclerosis múltiple, además de otras alteraciones cognitivas, con muy comunes e ignorados. Sin embargo, pueden llegar a interferir (que no impedir) el normal desarrollo de actividades del día a día.

Puedes llegar a sentirte incómoda por el hecho de siempre tener dificultades para encontrar la palabra que buscas. Simplemente no te sale, la conoces, sabes que está por algún sitio de tu cabeza, pero cuando la necesitas no sale.

O puede que al llegar al supermercado no tengas idea de todas las cosas que ibas a comprar y que necesitas. O que olvides citas que se supone que, por su importancia, no debieras olvidar.

Y esas cosas le pueden suceder a todos, claro está, solo que en tu caso hay un detalle más: tienes esclerosis múltiple. Y no, los problemas de memoria en la esclerosis múltiple no son casualidad.

¿Qué problemas cognitivos en la esclerosis múltiple son los más comunes?

Primero, ¿ya sabes qué son los problemas cognitivos? Igual te lo explico rápido: son alteraciones en el normal funcionamiento de los procesos cognitivos, esos que nos permiten memorizar, hablar, atender, realizar varias cosas a la vez, planificar, etc.

Pues bien, en las personas con esclerosis múltiple se han identificado áreas especialmente vulnerables:

Aprendizaje y memoria

Recordar información reciente, por ejemplo, la que te pudo dar hace menos de una hora un compañero de trabajo, y recordar actividades que tienes que realizar, como pasar por el pan antes de ir a casa, parecen ser los problemas de memoria más comunes en las personas con EM.

Y eso que a primeras no parece muy importante, cuando sucede día tras día, llegando a afectar el rendimiento en el trabajo y obligándote a hacer un esfuerzo extra para tenerlo todo “ahí”, puede ser realmente frustrante.

No poder confiar en nuestra propia memoria genera ansiedad e inseguridad.

A eso hay que añadir que nuestra capacidad de aprender ya no es la misma; ojo, no es que no se pueda aprender, al contrario, sino que nos va a llevar más esfuerzo precisamente por las alteraciones que hay en los procesos que hacen posible el aprendizaje.

Atención y concentración

Otra de las quejas frecuentes: la capacidad de concentrarse en una tarea, más si es por largos periodos de tiempo, puede estar muy afectada. Y hacer más una cosa a la vez puede ser muy difícil.

Si te interrumpen en medio de una actividad que demanda cierta concentración, volver al punto en que estabas puede tomar más tiempo del habitual.

Velocidad de procesamiento de la información

Si notas que las cosas ya no salen con la misma facilidad que antes, que te toma más tiempo y esfuerzo, que incluso en una conversación cotidiana tienes que esforzarte para poder seguir el ritmo, entonces es posible tu velocidad para procesar la información haya cambiado, algo que no es extraño en la EM.

Lenguaje

El lenguaje de forma general no parece sufrir grandes cambios, aunque ya hicimos referencia a un problema puntual y muy común: la dificultad para encontrar la palabra adecuada en el momento que la necesitas.

Se puede dar el popular fenómeno de la “palabra en la punta de   lengua” que puede ser muy frustrante, sobre todo si estás en medio de una acalorada discusión y después, sola en casa, es que te vienen todas las palabras e ideas que debiste decir ¡arrggg!

Es importante mencionar que no todas las personas con EM experimentan estos problemas cognitivos, aunque se supone que más del 50% de los pacientes tienen algún grado de dificultad con estos procesos.

¿Por qué ocurren?

La primera respuesta es muy clara y seguro ya la supones: la enfermedad y los cambios que provoca a nivel del sistema nervioso central, en especial en el cerebro.

Pero hay factores que pueden acentuar los déficits cognitivos y otros que aparentemente sí, pero no.

Entre estos últimos hay que mencionar la evolución de la enfermedad. A primeras puede pensarse que mientras más avanzada está la EM, mientras más discapacidad tenga una persona, más dificultades intelectuales tendrá.

Pero no es así, no es una relación lineal. Existen pacientes con marcada discapacidad física que, sin embargo, se mantienen sanos cognitivamente. Y pacientes sin discapacidad que día a día tienen que enfrentar los obstáculos que les impone una mala memoria.

Igualmente hay que tener en cuenta que la fatiga, tan común entre las personas con esclerosis múltiple, acentúa los déficits cognitivos, al igual que lo hace el estrés, la ansiedad, las temperaturas elevadas y la humedad.

¿Cómo se tratan?

Lamentablemente, la ciencia está muy atrasada con el abordaje terapéutico de las alteraciones cognitivas en general, no solo en la EM. Llegamos a superar los ochenta años de vida con excelente salud, excepto salud cognitiva.

Como resultado, las estrategias son más compensatorias que terapéuticas en sí. Algunos consejos, muchos de sentido común que seguramente ya implementas:

Reconocer cuando hay un problema, es el primer paso para buscar solución

Identificar las principales actividades afectadas y proponer estrategias compensatorias para cada una de ellas.

Listas, las listas son tu mejor aliado. Listas de todo lo que debemos hacer.

Respira, si por un momento no recuerdas una palabra o te cuesta concentrarte, tómate un momento para relajarte y volver a empezar. La buena noticia es que no es alzhéimer, la palabra está ahí, no se ha ido.

Usa las alarmas del móvil para ayudarte a recordar citas importantes, también los días y horarios de la medicación.

Comparte tu situación con tus amigos y familia, así ellos pueden comprender y ayudar.

Cuando una actividad te demande un esfuerzo cognitivo, intenta realizarla en un lugar tranquilo, sin distracciones, recuerda que la atención y la concentración pueden no ser tu fuerte.

Puedes valorar la posibilidad de realizar estimulación cognitiva o consultar con un neuropsicólogo que te oriente en las mejores estrategias a desarrollar.

Cada situación puede llevar una estrategia de afrontamiento diferente y en ti está buscar la mejor solución.

¿Cómo evolucionan estos problemas de memoria en la esclerosis múltiple?

La realidad es que no hay una respuesta absoluta. Los problemas cognitivos en EM no son como los que se presentan en otras enfermedades neurodegenerativas, como el alzhéimer, donde el curso natural e irremediable es ir a peor.

En la EM algunas personas pueden experimentar cierto empeoramiento de sus habilidades, mientras otras permanecen estables, incluso, las hay que pueden mejorar.


El deterioro, si se produce, es lento.




jueves, 8 de febrero de 2018

Bacterias que pueden frenar la EM



/ 7/2/2018

En la actualidad se estima que alrededor de 2,3 millones de personas en el mundo padecen esclerosis múltiple. Esta enfermedad autoinmune, que afecta al sistema nervioso central (al cerebro y la médula espinal) en general suele iniciarse a edades tempranas, entre los 20 y 40 años.  Pero, si los estudios siguen dando frutos, la Prevotella histicola podría pasar a la historia como la bacteria intestinal que sana la esclerosis múltiple y otras enfermedades autoinmune, según los investigadores de la Clínica Mayo, en Rochester, Estados Unidos.
Investigadores de la Clínica Mayo, junto a otros colegas de la Universidad de Iowa, informaron sobre el descubrimiento de que ciertos microbios del intestino humano pueden ayudar en el tratamiento de enfermedades autoinmunes como la EM. Los resultados se publicaron en la revista especializada Cell reports.
A pesar de que los probióticos han estado en uso durante siglos, hay pocos datos que muestran cómo estas bacterias pueden aportar beneficios contra una enfermedad existente fuera del intestino. El equipo investigador ensayó muestras de microbios intestinales de pacientes en un ratón modelo de esclerosis múltiple. Para el estudio, 15 científicos trataron con tres cepas bacterianas, y observaron que uno de los microbios, el Prevotella histicola, logró suprimir eficazmente la enfermedad inmunitaria en el modelo preclínico de esclerosis múltiple causada por el ataque del sistema inmunitario a la vaina de mielina que recubre los nervios del cerebro y la médula espinal. No es la primera vez que se la vincula a efectos terapéuticos en enfermedades autoinmunes porque un estudio del año 2016 mostró que esta bacteria administrada oralmente a ratones modelos de artritis inflamatoria lograba disminuir la severidad de la enfermedad.
Todavía hay que esperar a nuevas investigaciones, hay que  tener en cuenta que estamos hablando de estudios hechos en animales pero, según el Dr. Joseph Murray pese a ser un descubrimiento inicial, muestra una puerta para más estudios. “Si logramos usar los microbios que ya se encuentran dentro del cuerpo humano para tratar las enfermedades que más allá del propio intestino, posiblemente nos encontremos a las puertas de una nueva era en la medicina”. Estamos hablando de usar bichos como medicamentos”.
Los científicos observaron que la administración de las cepas bacterianas se asoció a una disminución de células que promueven la inflamación, mientras aumentaban las células con efecto antiinflamatorio. Para el líder del proyecto de investigación y profesor adjunto de la Escuela de Medicina Carver de la Universidad de Iowa, Dr. Ashutosh Mangalam, investigaciones anteriores habían encontrado una falta de bacterias del género de las Prevotella en las personas con EM, es más, el tratamiento con fármacos modificadores de la enfermedad se asocia a un incremento de Prevotella
Son precisamente todos los estudios previos sobre este tema lo que hace a los científicos ver en la microbiota intestinal un blanco terapéutico muy atractivo para la esclerosis múltiple y otras enfermedades autoinmunes.

La investigación se financió gracias al Departamento de Defensa de EE.UU y a la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple.



Ensayo clínico con células madre para la esclerosis múltiple arroja resultados positivos

Redacción TiTi  2018-02-08

La terapia con células madre fue administrada a un grupo de 20 pacientes con esclerosis múltiple progresiva. Los resultados iniciales apuntan a que es segura y se logran revertir algunas de las alteraciones provocadas por la enfermedad.


Muchos pacientes seguramente no opinan así, pero la realidad es que en los últimos años las terapias para la esclerosis múltiple recurrente-remitente han tenido un desarrollo que ya quisieran para sí los afectados por otras enfermedades neurodegenerativas.

Sin embargo, las terapias están en su inmensa mayoría destinadas a impedir la actividad anormal del sistema inmunitario, impidiendo así que se produzcan daños irreversibles en el sistema nervioso y, por tanto, discapacidad.

Pero, ¿qué sucede con los pacientes que ya tienen esa afectación permanente? En esa incógnita es donde surgen las terapias celulares como respuesta.

Si hay muerte de células, ¿por qué no reponerlas? La respuesta no es sencilla, pero se van dando pasos importantes.

El último de ellos es un ensayo clínico realizado en 20 pacientes con formas progresivas de esclerosis múltiple a los que se administró en el espacio intratecal (espacio que rodea la médula espinal) células madres obtenidas de la médula ósea.

Los resultados, publicados en la revista EBioMedicine , hablan de que, por el momento, el procedimiento ha resulta seguro y se obtienen beneficios clínicos, especialmente en los pacientes con esclerosis múltiple secundaria progresiva.

Tres trasplantes, uno cada tres meses.

Los participantes en el ensayo clínico tenían como mínimo una puntuación en la escala EDSS, que evalúa la progresión de la discapacidad en la EM, de 3, aunque si se observan los datos del estudio, se puede comprobar que en la mayoría el grado de discapacidad es muy pronunciado.

Estos voluntarios recibieron un total de tres trasplantes mediante una inyección entre la tercera y la cuarta vértebra lumbar, un trasplante cada tres meses. Las células fueron obtenidas de los propios pacientes, lo cual contribuye a que el sistema inmunitario no las rechace.

Se utilizaron células mesenquimales de médula ósea que fueron convertidas en células neurales. Según comentan los investigadores, estudios previos han encontrado que estas células promueven la reparación de los tejidos dañados, llegando, en modelos animales de EM, a impedir el desarrollo de la enfermedad.

Hay un punto del procedimiento que pudo haber contribuido especialmente al éxito. En opinión de la Dra. Violaine Harris, que pertenece al centro que dirigió la investigación, el Tisch MS Research Center en New York, E.E.UU:

“Nuestro estudio se asoció de manera única con la administración repetida de células frescas, no criopreservadas, lo que puede haber contribuido a la eficacia observada del tratamiento. El protocolo que creamos permitió el suministro de estas células madre dentro de los treinta minutos posteriores a la recolección de las células”.

¿Qué resultados se observaron?

Desde el punto de vista de la seguridad, los autores destacan que no se reportaron eventos adversos de consideración, siendo el dolor de cabeza y una fiebre ligera inmediatamente después de la inyección las consecuencias más comunes.

Hay que tener en cuenta que las preocupaciones sobre la seguridad de los tratamientos con células madre se refieren a su impacto a largo plazo, es decir, años, algo que este estudio todavía no puede valorar

En relación a la efectividad sobre los síntomas de la enfermedad, los autores destacan que 15 de los 20 pacientes tuvieron algún tipo de mejoría neurológica, siendo el aumento de la fuerza muscular el beneficio más extendido.

Dos de los voluntarios experimentaron un empeoramiento de la enfermedad a pesar del tratamiento y los tres restantes no mostraron cambios.


Con estos resultados, ya los investigadores están planificando un ensayo clínico de fase II en un grupo mayor de pacientes.

martes, 6 de febrero de 2018

Utilidad de la terapia celular en tratamientos y ensayos

Artrosis, fracturas óseas y lesiones medulares son algunos de los focos de ensayos avanzados con pacientes que demuestran eficacia en tratamientos con terapia celular. El trasplante de médula ósea, ya consolidado, precede en la esperanzadora vía




Carme Escales

La capacidad curativa de las células madre está sólidamente demostrada en el cáncer de glóbulos blancos: la leucemia. En su tratamiento, se sustituyen las células madre responsables de la producción de la sangre que contiene esos glóbulos blancos enfermos por células madre sanas, procedentes de una persona donante, que producirán glóbulos blancos saludables.
«Esas células madre se pueden obtener de medula ósea, de sangre periférica y de sangre de cordón umbilical», precisa el doctor Pedro José Marín, consultor senior del Servei d'Hematologia de l'Hospital Clínic y director del Banc de Progenitors Hematopoètics del mismo centro hospitalario. En él, los progenitores hemopoyéticos, o células madre, se obtienen de médula ósea y de sangre periférica (la que circula por todo el cuerpo), y cuando se necesita sangre de cordón umbilical se solicita al Banc de Sang i Teixits.
La médula ósea es la sustancia ubicada en el interior de los huesos del esternón, el hueso pélvico o las vértebras. Dentro de ella se encuentran las células progenitoras hemopoyéticas, las únicas capaces de fabricar los glóbulos blancos, rojos y plaquetas que conforman la sangre.
«En Catalunya se realizan cada año en torno a los 500 trasplantes de médula ósea», según explica el responsable de terapia celular del Banc de Sang i Teixits, el hematólogo Sergi Querol. «La regeneración de la médula con células madre es la primera y más avanzada terapia celular a nivel asistencial», indica Querol.
Desde el Hospital Clínic, el doctor Marín apunta también que, además del trasplante de progenitores hemopoyéticos, «el uso terapéutico consolidado de las células madre está aprobado también por las autoridades sanitarias en la elaboración de piel para el tratamiento de grandes quemados y en la regeneración de heridas de la córnea mediante el uso de progenitores de una zona ocular llamada limbo».

ENSAYOS CLÍNICOS


El resto de aplicaciones de células madre en tratamientos médicos se inscribe en ensayos clínicos autorizados, aunque algunos casos los resultados en pacientes ya han empezado a evidenciar su efectividad. Es el caso de la regeneración de tejido óseo, cartilaginoso y tendinoso. Esta se lleva a cabo con células mesenquimales, células madre que no son capaces de crear las células de la sangre, pero sí nuevas células que darán lugar a diferentes tejidos, como el de los huesos, los cartílagos y los tendones. Artrosis de rodilla, cadera y tobillo, pero también en la columna, así como fracturas de cualquier hueso que no logran soldar totalmente, dando lugar a pseudoartrosis, son las principales indicaciones que la aplicación de estas células madre persigue sanar y eliminar su inflamación.
Las células mesenquimales son extraídas de la médula ósea (por aspiración) o del tejido adiposo (la grasa, por liposucción), del propio paciente o de un donante. En salas blancas, o laboratorios preparados para su manipulación en un proceso y entorno totalmente esterilizado se lleva a cabo el cultivo de estas células. El proceso requiere la autorización de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS), y en Catalunya se puede realizar en las instalaciones del Banc de Sang i Teixits.

VEINTITRÉS DÍAS DE CULTIVO


«Tras 23 días de cultivo, las nuevas células resultantes se aplican directamente en la zona afectada por la fractura o donde se localice la artrosis», explica el traumatólogo y director médico del Institut de Terapia Regenerativa Tisular (ITRT) de Barcelona, Robert Soler.
Después de más de 1.200 dosis aplicadas en unos 850 pacientes -algo más de 700 sobre cartílago; unos 50 con pseudoartrosis derivada de una fractura ósea no consolidada y unos 185 con artrosis de columna-, la viabilidad de esta terapia y sus resultados exitosos, considerados ya en fase de continuidad de ensayo clínico, evidencian «un efecto antiinflamatorio y consecuente descenso del dolor cuantificable», señala Soler. Por otro lado, en la aplicación sobre fracturas que no acababan de sellar, «vemos que la inyección directa de las células madre cultivadas consigue activar el metabolismo que lleva a esas células a fabricar el hueso que falta», dice. «El cuerpo ya provocaría de manera natural que las células madre regeneradoras acudieran al punto a reparar pero en muy poca cantidad, con lo que el proceso regenerador se prolongaría», añade el traumatólogo del ITRT. En la degeneración de las articulaciones que causa la artrosis, «la destrucción del cartílago vence a la creación de nuevo tejido, y con la aplicación de células mesenquimales sucede a la inversa», puntualiza Soler.
Otros de los ensayos clínicos que en la actualidad se están llevando a cabo en diferentes hospitales de la mano de las células madre mesenquimales es el tratamiento de pacientes con lesión medular y enfermedades que comportan cierto carácter autoinmune, como esclerosis múltiple o la enfermedad de Crohn. La investigación hospitalaria tiene entre manos también el estudio de las reacciones de las células madre en diferentes tipos de cáncer y en infartos de miocardio en los que la esperanza se fija en poder regenerar la zona del corazón que resulta dañada.

El laboratorio de la esperanza
«Los proyectos de aplicación terapéutica con células madre se coordinan a través del subcomité de terapia celular y de críopreservación del grupo Español de Trasplante Hemopoyético de la Asociación Española de Hematología y de Hemoterapia», explica el director del Banc de ProgenitorsHematopoètics de l’Hospital Clínic, el doctor Pedro José Marín. «A parte del trasplante hemopoyético, los proyectos actuales se relacionan con la exploración de la capacidad de regeneración vascular en pacientes diabéticos y en personas con enfermedad coronaria avanzada, así como en el tratamiento de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), además de las diferentes investigaciones sobre el uso de progenitores mesenquimales como tratamiento inmunomodulador y regenerativo», añade Marín. En el Instituto de Investigación Vall d’Hebron (VHIR), existe un grupo de investigación específico de Biomédica en Células Madre del Cáncer cuya diana ha sido el papel de las células madre cancerígenas en la resistencia a la enfermedad.