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lunes, 18 de junio de 2018

Los cambios en el volumen cerebral pueden ser un indicador clave para la progresión de la EM


Un nuevo estudio indica que la tasa de atrofia cerebral o contracción del cerebro puede ser un indicador importante del avance de la enfermedad.

Last updated: 15th June 2018

La atrofia cerebral o la contracción del cerebro es un proceso normal del envejecimiento, que se puede dar con mayor celeridad en personas con EM

La tasa de atrofia cerebral puede ser un indicador importante del avance de la enfermedad

La atrofia cerebral puede ser un importante indicador de la RM que ofrece más información, aparte de las lesiones cerebrales

La atrofia cerebral o encogimiento cerebral es un proceso normal del envejecimiento que todos sufrimos alrededor de los 25 años. Existen muchas teorías sobre por qué ocurre esto y es posible que existan diferentes factores que influyan en la velocidad a la que nuestros cerebros pierden volumen.

De media, perdemos entre el 0,5 % y el 1 % de nuestro volumen cerebral cada año. Aunque esto varía dependiendo de la persona, para aquellas que viven con EM este porcentaje puede ser ligeramente mayor. Para medir la tasa de atrofia cerebral se necesitan realizar exploraciones con RM de alta calidad y cálculos complejos para determinar el volumen del cerebro y la cantidad que cambia con el tiempo: un procedimiento complicado.

Aunque es complicado, este proceso puede facilitar información de interés sobre la atrofia cerebral más allá de las lecturas de la RM, como la ubicación y el tamaño de las lesiones cerebrales. Aunque las lesiones se usan de forma rutinaria como indicadores, su número, tamaño y ubicación no siempre están relacionados con la discapacidad que una persona pudiera tener o desarrollar.

Es muy importante disponer de buenos indicadores para predecir el desarrollo de la enfermedad y controlarla con exactitud para ayudar a prevenir la acumulación de discapacidades y detener el avance de la actividad de la enfermedad.

Un grupo de científicos internacionales del Reino Unido, Europa y los EE. UU. han llevado a cabo un estudio sobre la atrofia cerebral en personas con EM primaria progresiva. En este estudio, publicado en Annals of Clinical and Translational Neurology, utilizaron el grupo de control (no tratado) que participa en un ensayo clínico de fingolimod en la EM progresiva, conocido como el ensayo INFORMS. Al usar este grupo, los investigadores tuvieron la ocasión de utilizar la información exhaustiva recopilada con anterioridad sobre estas 487 personas con EM primaria progresiva, incluidas varias RM de sus cerebros y otros exámenes clínicos.

Durante el estudio, los participantes presentaron bajos niveles de inflamación en el cerebro como lo indican las lesiones nuevas o crecientes que se aprecian en la RM, a pesar del avance continuo de la discapacidad. También presentaron un nivel bajo de recaídas, aunque las RM aportaron pruebas de la existencia de una importante actividad inflamatoria previa.

Uno de las dificultades a las que se enfrenta el desarrollo de medicamentos para la EM primaria progresiva es la falta de indicadores en ensayos clínicos para determinar si alguna intervención es efectiva o no. Los resultados de este estudio refuerzan la idea de que las nuevas lesiones o las lesiones que van en aumento, como se puede apreciar en la RM, no son indicadores adecuados para la EM primaria progresiva. En cambio, las mediciones de volumen cerebral podrían ser, en parte, un indicador adecuado para ayudarnos a encontrar, de forma más rápida, nuevos fármacos para tratar la EM progresiva. Otro estudio actual relacionado indica que la pérdida de volumen cerebral en zonas específicas del cerebro puede ser un indicador más susceptible para el avance de la enfermedad que el volumen total del cerebro.

https://www.msif.org/news/2018/06/15/brain-volume-changes-may-be-key-indicator-for-ms-progression/?lang=es

El sinuoso camino del avance de la EM


Last updated: 15th June 2018

El avance de la EM hace referencia al desarrollo de la enfermedad después de su aparición (cuando surgen los primeros síntomas). Aunque los nombres son similares, el desarrollo de la EM no se limita a los tipos progresivos de EM (es decir, EM progresiva primaria o secundaria). Todas los tipos de EM avanzan o cambian con el tiempo.

Cuando una persona con EM sufre una recaída, se suele conocer como progresiva o «evolutiva», describiendo así la frecuencia y la gravedad de las recaídas. Sin embargo, la verdadera evolución de la enfermedad es la acumulación gradual de discapacidad entre, o en ausencia de, recaídas.

El avance es el resultado de tres procesos biológicos que están interrelacionados.

El proceso neurodegenerativo se produce cuando las neuronas (células del cerebro que envían, reciben y procesan información) pierden su estructura y su funcionalidad, y finalmente mueren.

La inflamación ocurre cuando el sistema inmunológico detecta, por error, alguna sustancia como si fuese extraña en el cuerpo, generalmente inofensiva, y responde mediante la infiltración de células inflamatorias en el área y en la inflamación en sí. Debido a esta respuesta la EM se conoce como una enfermedad autoinmune, cuando el sistema inmunológico falla y ataca al tejido sano.

A medida que la EM va avanzando, el sistema nervioso central (SNC: cerebro y médula espinal) no tiene la capacidad suficiente para reparar el daño causado por el proceso degenerativo y la inflamación, o para seguir funcionando con normalidad a pesar de ese daño.

El orden en que ocurren estos procesos sigue sin estar claro y pueden variar según la persona. Cuando estos tres procesos se dan al mismo tiempo provocan el aumento de la discapacidad que caracteriza el avance de la EM.

Medición del avance de la enfermedad

Actualmente, cuando medimos el avance de la enfermedad, utilizamos indicadores de sustitución conocidos como sustitutos. Básicamente, se trata de indicadores que miden la situación sanitaria (avance de la enfermedad) en lugar de indicadores del proceso biológico subyacente del avance de la enfermedad en sí. Estos indicadores sustitutivos incluyen el nivel de discapacidad o la tasa de recaída.

Una de las limitaciones que presenta el uso de indicadores sustitutivos es que son subjetivos y, por lo tanto, crean incertidumbre. Por el contrario, un indicador directo del avance de la enfermedad sería un simple indicador biológico objetivo (un biomarcador) que indique de forma directa el proceso del avance de la enfermedad.

Se están llevando a cabo estudios para buscar mejores biomarcadores, que incluyan mediciones de RM y algunos análisis de sangre, por lo que la Alianza Internacional de EM Progresiva está centrando su trabajo en dichos biomarcadores. Sin embargo, todavía es necesario hallar un indicador directo y efectivo del avance de la EM. Esta laguna en nuestro conocimiento sobre la enfermedad es un obstáculo para la investigación.

Factores de riesgo para el avance de la enfermedad

Entre los factores de riesgo se incluyen los genes, los comportamientos o los factores ambientales que pueden influir en el avance de la enfermedad. Los factores de riesgo suelen tener un efecto perjudicial, aumentando las posibilidades de padecer mayores niveles de discapacidad. Sin embargo, algunos de ellos pueden tener un efecto protector, disminuyendo las posibilidades de padecer mayores niveles de discapacidad. 

Aunque hay mucha información acerca de los factores de riesgo que influyen en la aparición de la enfermedad (que se analizan en este artículo reciente de MS Research Australia), existe mucha menos información sobre los factores de riesgo que influyen en el avance de la enfermedad. Sin embargo, poco a poco vamos teniendo una idea más clara de las razones por las cuales la enfermedad avanza más rápido en algunas personas que en otras.

Fumar

Fumar provoca inflamación en el cuerpo y puede alterar la función de las células inmunitarias.

Existen pruebas fehacientes que indican que fumar influye en el avance de la EM, aumentando así el riesgo de padecer una mayor discapacidad. Los estudios indican que los fumadores tienen 1,5 veces más posibilidades de desarrollar la enfermedad (es decir, padecer mayor discapacidad) en comparación con los no fumadores.

Vitamina D

La vitamina D se puede obtener de la dieta o de la exposición de la piel al sol. Unos niveles bajos de vitamina D en la sangre aumentan las probabilidades de padecer una mayor discapacidad, por lo que la vitamina D podría proteger contra el avance de la enfermedad. Todavía no está muy claro por qué la vitamina D causa esta respuesta en el cuerpo y necesitamos realizar más estudios para confirmar que el aumento de los niveles de vitamina D a través de la exposición al sol, la dieta o los suplementos alimenticios puede retrasar el avance de la enfermedad.

Otros factores de riesgo

No se ha podido comprobar de manera fehaciente que otros factores de riesgo influyan en el avance de la enfermedad. Por ejemplo, la dieta tiene un enorme interés entre la comunidad de la EM, aunque no existen muchas pruebas de cómo influye en el avance de la enfermedad y los científicos no saben cuál es el papel de la dieta y de otros factores de riesgo en la EM. Afortunadamente, existen muchos proyectos de investigación en la actualidad para dar respuestas a esas cuestiones.

Tratamientos para el avance de la EM

Los tratamientos para el avance de la enfermedad tienen como objetivo disminuir el grado de progresión de la discapacidad (la velocidad a la que aumenta el nivel de discapacidad). Existen dos tipos principales de tratamientos: tratamientos modificadores de la enfermedad e intervenciones de factores de riesgo modificables.

Tratamientos modificadores de la enfermedad (DMT)

Existen pruebas fehacientes que indican que los tratamientos modificadores de la enfermedad (DMT, por sus siglas en inglés) para la EM recurrente-remitente, que son tratamientos que modifican el sistema inmunológico, retrasan el avance de la enfermedad. Pueden reducir la acumulación de la discapacidad y las probabilidades de recaída a corto plazo (5 años o menos). En algunos casos, se ha demostrado que los DMT reducen el avance de la discapacidad en más del 40 %. Actualmente, los científicos están trabajando para resolver los efectos a largo plazo (más de 10 años) de estos tratamientos y para determinar cuáles son los DMT más efectivos.

Aunque estos resultados son muy esperanzadores, es importante señalar que la mayoría de los DMT solo han demostrado ser efectivos para la EM recurrente-remitente. Sin embargo, más recientemente, se ha demostrado que los tipos progresivos de EM responden, en cierta medida, a algunos DMT, y en particular a Ocrevus (ocrelizumab) para la EM primaria progresiva y Biotina en dosis alta para la EM secundaria progresiva (aunque aún no se ha confirmado). Sin embargo, demostrar que podemos alterar la tasa de acumulación de discapacidad en tipos de EM progresiva es de gran interés y podría mejorar de forma importante nuestra capacidad para tratar la EM progresiva.

Intervenciones de factores de riesgo modificables

Aunque no podemos cambiar nuestros genes, se pueden cambiar algunos factores de riesgo para el avance de la enfermedad. Los factores de riesgo modificables son conductas que se pueden modificar o factores ambientales que se pueden evitar. Estos pueden ser, entre otros, fumar, hacer ejercicio y la dieta. Las intervenciones de factores de riesgo modificables son tratamientos que alteran el factor de riesgo modificable para mejorar los resultados en materia de salud, como dejar de fumar o consumir suplementos de vitamina D.

Aunque se ha demostrado que dos de los factores de riesgo modificables (fumar y niveles de vitamina D) influyen en el avance de la enfermedad, aún no existen pruebas suficientes que confirmen que las intervenciones relacionadas con dejar de fumar y tomar más suplementos de vitamina D desacelere el avance de la enfermedad. Esta contradicción aparente se debe probablemente a las pocas pruebas científicas que existen en la actualidad. Es necesario llevar a cabo más estudios con un mayor número de personas en esta área antes de que podamos comprender los posibles efectos de las intervenciones de los factores de riesgo modificables en el avance de la EM.

En resumen

Queda mucho por aprender acerca del avance de la EM. Por ahora, llevar un estilo de vida lo más saludable posible sigue siendo lo más efectivo, en términos generales, para las personas que viven con EM, junto con los medicamentos adecuados, como los DMT. Un estilo de vida sano incluye el ejercicio físico y hacer deporte, mantener un peso y un nivel de colesterol saludables, no fumar, tomar el sol de forma controlada y tener unos niveles de vitamina D adecuados, además de una dieta bien equilibrada.

Los científicos se siguen centrando en estas cuestiones y los próximos proyectos de investigación harán hincapié en que podamos comprender más profundamente las causas y consecuencias del avance de la EM.


domingo, 17 de junio de 2018

La «muerte ardiente» abre una nueva vía terapéutica en la esclerosis múltiple



Redacción TiTi  2018-06-14

Investigadores norteamericanos identifican un nuevo mecanismo responsable de la muerte de células relacionadas con la esclerosis múltiple. En un modelo animal de EM, un fármaco fue capaz de detener el mecanismo identificado.

La piroptosis suena a castigo inquisitorial, más si sabemos que en inglés es conocido por algo así como la «muerte ardiente».

Pero, aunque ya existía en época de la Inquisición, la piroptosis no tuvo nada que ver con ella, sino con la naturaleza humana.

La palabra nombra a un proceso de muerte celular programa, como otros que existen en nuestro organismo, solo que en su caso está mediada por mecanismos inmunitarios.

Recientemente, un grupo de investigadores canadienses y estadounidenses identificó un nuevo mecanismo responsable de la muerte de células que ocurre en la esclerosis múltiple.

El mecanismo involucra la piroptosis y a una proteína responsable de que todo el mecanismo eche a andar, la proteína (GSDMD).

Los resultados del estudio, publicados recientemente en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) pueden abrir nuevas puertas a la creación de terapias. En opinión de uno de los autores del estudio, el Dr. Chris Power:

Esto podría transformar las cosas porque descubrimos un mecanismo fundamental mediante el cual las células cerebrales se dañan en la esclerosis múltiple. El mecanismo combina la inflamación con la neurodegeneración.

La piroptosis es importante en la EM

Para analizar el papel de la piroptosis en la esclerosis múltiple, los investigadores analizaron muestras de tejido cerebral de personas fallecidas con EM, además de experimentar en ratones modelos de la enfermedad y en cultivos celulares.

Observaron que en las muestras de tejido cerebral había indicadores de piroptosis y que en circunstancias semejantes a las que se dan durante un proceso inflamatorio en la EM, tanto los ratones como los cultivos celulares experimentaban este proceso mediado por la actividad de una proteína.

Un mecanismo patológico causante de muerte celular en la EM estaba identificado ¿se podría intervenir para frenarlo? Y es ahí donde entra la segunda parte de este estudio.

Un fármaco para la epilepsia resulta eficaz

Los investigadores quisieron evaluar el efecto de impedir que ocurriera piroptosis. Para ello trataron a los animales con un fármaco experimental que ya ha estado en ensayo clínico para la epilepsia, el VX-765.

Los ratones tratados con VX-765 «mejoraron el comportamiento neuroconductual, redujeron la gravedad neuropatológica y disminuyeron los indicadores moleculares de la inflamación», según se puede leer en las conclusiones del artículo publicado en PNAS.

Brienne McKenzie, una de las autoras del estudio, deja las expectativas más claras (y altas):
Creemos que este fármaco podría romper el ciclo de inflamación neurotóxica y así evitaría la pérdida de células cerebrales en la EM.

¿El futuro pasa por evitar la «muerte ardiente»?  A ver quién dice que no.


sábado, 16 de junio de 2018

La Inteligencia Artificial se presenta como una revolución para el abordaje de la EM

Las nuevas tecnologías ayudarán a realizar un análisis de los biomarcadores de cara a un correcto tratamiento 



Madrid
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15 jun 2018 
|


La llegada de las nuevas tecnologías puede suponer toda una revolución en el abordaje de la Esclerosis Múltiple (EM). Así se puso de manifiesto durante la X Edición de What’s New en EM 2018, organizada por la compañía Sanofi Genzyme, durante la cual más de 80 neurólogos, especialistas en la patología de ámbito nacional, repasaron los retos y oportunidades en el tratamiento de la enfermedad.

Aquí, Mar Tintoré, responsable clínico asistencial del Cemcat en el Servicio de Neurología/Neuroimmunología del Hospital Universitario Vall d’Hebron y una de las coordinadoras del encuentro, aseguró que las nuevas tecnologías ya están siendo decisivas para realizar un mejor seguimiento de los pacientes. De hecho, dijo, en el Cemcat “ya trabajamos con herramientas para hacer una valoración más exhaustiva del paciente, a través de escalas y poder así avanzar en el abordaje de la enfermedad”.

Oscar Fernández, también coordinador de la jornada e investigador senior en el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima), aseguró que “la inteligencia artificial permitirá analizar todos los biomarcadores disponibles para seleccionar los fármacos más eficaces”. Desde su punto de vista, es necesario conocer “cuál va a ser el futuro del paciente en particular y eso ayudará a tomar decisiones terapéuticas”. De este modo, dijo, los especialistas podrán decidir qué tratamiento van a poner sin tener que esperar, y esto es, a su juicio, un cambio fundamental. “Estamos asistiendo a lo que se llama un cambio de paradigma. Ahora a los pacientes hay que tratarlos muy activamente para evitar que la enfermedad progrese”, destacó.

En definitiva, tal y como indicó José María Prieto, neurólogo del Complejo Hospitalario de Santiago de Compostela (CHUS), “se trata de incorporar los biomarcadores al diagnóstico” con el objetivo de determinar el tratamiento que pueda adaptarse mejor a cada paciente.

En el marco de la reunión, Manuel Comabella, jefe del laboratorio de Neuroinmunología Clínica del Cemcat, desarrolló una charla específica de Neurofilamentos, que se postula como biomarcador de la enfermedad y de su evolución en un futuro muy próximo.

Por otro lado, durante el encuentro se puso el foco en el cambio que se está produciendo en el planteamiento de los ensayos clínicos. De este modo, Tintoré aseguró que actualmente “ya se incluyen a pacientes con formas progresivas de esclerosis múltiples, y no sólo con brotes”, lo que abre, dijo, una nueva perspectiva en la investigación de nuevos fármacos que pueden cambiar la forma de abordar esta patología. Esta idea, precisamente, fue compartida por Prieto, que destacó la importancia de trabajar en la selección correcta de los pacientes.

Lo cierto es que las innovaciones que están llegando al mercado están revolucionando el abordaje de la patología, aportando una gran calidad de vida para estos pacientes. “Ahora mismo tenemos bastantes medicamentos que permiten tratar la enfermedad con eficacia y efectividad y esto ha cambiado también el pronóstico de los enfermos”, explicó Fernández. “Hace unos 20 años, los pacientes empezaban a caminar con bastón 15 años después de su diagnóstico. Ahora tardan 30. Con los tratamientos hemos impactado en la historia natural de la enfermedad; pero especialmente ahora, con los fármacos nuevos que están saliendo, esto se consigue con mucha mayor eficacia”, puntualizó el investigador del Ibima.

Los datos en vida real presentados durante la Reunión Anual de la Academia Americana de Neurología (AAN) celebrada el pasado abril sobre alemtuzumab (comercializado por Sanofi Genzyme como Lemtrada) han demostrado la durabilidad de la eficacia durante siete años, tiempo durante el cual se ha reducido la tasa de brotes y la atrofia cerebral y se ha mejorado la discapacidad.

Este fármaco tiene un novedoso régimen posológico que consiste en dos cursos de tratamiento. El primer curso se administra mediante infusión intravenosa durante cinco días consecutivos, y el segundo curso se administra durante tres días seguidos, 12 meses después. Esto permite, tal y como apuntó Fernández, “que el paciente pueda estar largos periodos de tiempo sin tratamiento, produciendo un enfriamiento de la enfermedad”.

Asimismo, durante la reunión también se abordaron las últimas novedades relacionadas con atrofia cerebral y la relevancia de la afectación cognitiva en los pacientes que sufren EM.

Virginia Meca, neuróloga del Hospital Universitario de La Princesa, y Pilar Lafuente, ginecóloga del Hospital Universitario La Paz, destacaron las distintas disfunciones que sufren los pacientes con esclerosis múltiple y la importancia del correcto abordaje y tratamiento de éstas para mejorar la calidad de vida del paciente.

Para Oscar Fernández, el gran reto que se presenta en la actualidad es “conseguir parar la progresión de la enfermedad”. En este sentido, aseguró que “sobre la inflamación cada vez tenemos más impacto y tenemos que ver si ese impacto es capaz de retrasarlo e incluso de frenar por completo el proceso degenerativo”. Aquí, Tintoré explicó que actualmente existen investigaciones que pueden presentar oportunidades para frenar el avance de la enfermedad.

El encuentro contó con la intervención de Rita Balice-Gordon, responsable global de I+D del área de neurociencia de Sanofi Genzyme, que realizó un repaso de la estrategia de investigación y desarrollo de la compañía farmacéutica no sólo en Esclerosis Múltiple sino también en otras patologías neurológicas, como Parkinson y otras enfermedades neurodegenerativas. En este sentido, Balice-Gordon puso en valor las necesidades no cubiertas en el campo de la neurología. Destacando, por ejemplo, que actualmente una de cada cuatro personas sufre un trastorno neurológico o psiquiátrico. En cuanto al desarrollo y estrategia terapéutica de la EM, Balice-Gordon destacó que los retos actuales en investigación se centran principalmente en el área de inmunomodulación, neuroinflamación, neuroprotección y remielinización.

viernes, 15 de junio de 2018

Principales líneas de investigación de la esclerosis múltiple


Actualmente se considera que la esclerosis múltiple (EM) no se debe a una única causa, sino a una mezcla de factores. Por este motivo, debe ser investigada al mismo tiempo y de forma coordinada desde distintas disciplinas. Sólo conociendo sus causas y su desarrollo podremos combatir la enfermedad. Así, quizás algún día pueda llegar a prevenirse.
La investigación sobre las causas y el desarrollo de la EM es básica para entender la enfermedad y poder combatirla mejor. Se trata de un camino lento en el que es importante que las cinco principales disciplinas implicadas en la enfermedad estén bien coordinadas y pongan sus resultados en común. Estas cinco áreas son:
  • Investigación genética: aunque la esclerosis múltiple no es una enfermedad hereditaria (no pasa necesariamente de padres a hijos), existen ciertos factores genéticos que predisponen a la persona a sufrirla. Un importante estudio internacional (realizado en colaboración entre diferentes hospitales del mundo) ha identificado algunos de estos "genes de riesgo". Estos genes se encuentran principalmente entre los encargados de codificar el sistema inmunológico. Sin embargo, el hecho de tener una alteración en estos genes no implica necesariamente que la enfermedad vaya a desarrollarse.
  • Investigación ambiental: la genética es causa necesaria pero no suficiente para que una persona desarrolle esclerosis múltiple. Ya en los primeros estudios realizados sobre la EM, se detectaron zonas en las que la enfermedad era más frecuente, lo que implicaría que determinados factores ambientales podrían jugar un papel importante en el desarrollo de la enfermedad. Gradualmente, gracias a los estudios y a las colaboraciones entre diferentes centros, se van descubriendo estos factores ambientales. Se ha estudiado la exposición solar y la vitamina D, la exposición a determinados virus en algunos momentos de la vida (como el de la mononucleosis) o el hábito de fumar. Entre otras cosas, los factores ambientales explicarían por qué la enfermedad es más frecuente en determinadas zonas del mundo, o por qué se manifiesta en unas personas y no en otras con las mismas alteraciones genéticas.
  • Investigación epidemiológica: gran parte de los factores ambientales se descubren gracias a los estudios epidemiológicos. Estos estudios recogen datos poblacionales (edad de presentación de los síntomas, forma de presentación, infecciones previas…) y los analizan para detectar diferencias entre personas afectadas y no afectadas. También se estudia la evolución de la enfermedad. En Cataluña, existe un registro de nuevos casos de esclerosis múltiple, llamado epidEMcat. El proyecto comenzó en enero del 2009 y, bajo la titularidad del Departament de Salut, cuenta con la participación del Centre d'Esclerosi Múltiple de Catalunya (Cemcat), del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Vall d'Hebron, y de la Fundación Esclerosis Múltiple (FEM). Los hospitales de referencia en el tratamiento de la EM en Cataluña ayudan al registro, comunicando los nuevos casos a través de una aplicación informática en red. Así, se pretende llevar un control epidemiológico de la enfermedad en el territorio catalán. A fecha de enero de 2012, el epidEMcat ya había registrado 600 pacientes.
  • Investigación inmunológica: al tratarse de un trastorno autoinmune, las alteraciones en el sistema inmunológico tienen un papel muy importante en el desarrollo y perpetuación de la enfermedad. Actualmente, todas las terapias aprobadas actúan de alguna forma en el sistema inmunológico. Algunas de las principales investigaciones se centran en estudiar la capacidad de las células inmunitarias para pasar de los vasos sanguíneos al sistema nervioso central, ya que en las personas con EM parece estar alterada.
  • Investigación neurobiológica: uno de los grandes problemas de la esclerosis múltiple es que se trata de una enfermedad degenerativa. Este hecho es el que acaba siendo más perjudicial para la persona con EM, porque esta degeneración se puede dar incluso cuando se logra frenar la respuesta inmunitaria anómala. Las investigaciones en el área neurobiológica podrían ayudar a comprender este fenómeno, y además, podrían permitir encontrar un proceso para regenerar la mielina, la sustancia que recubre los nervios y que resulta dañada por la esclerosis múltiple.
Muchos de estos estudios se realizan con la colaboración de diferentes centros de esclerosis múltiple de todo el mundo. Sólo con la colaboración de todos los equipos humanos (pacientes, familiares, médicos, científicos, etc.) conseguiremos acercarnos día a día a comprender mejor esta compleja enfermedad.
Fuente de información:
Investigaciones sobre EM. MS in focus. Multiple Sclerosis International Federation. 2011 [acceso 20 de noviembre de 2012]. Disponible en: www.msif.org/docs/MSinFocusIssue17ES.pdf


jueves, 14 de junio de 2018

Terapias de rehabilitación en Esclerosis Múltiple


La rehabilitación en esclerosis múltiple está dirigida a preservar y conservar la funcionalidad en la vida diaria de la persona con EM, y contempla tres ámbitos de actuación: físico, cognitivo y emocional.

Cuando un paciente de esclerosis múltiple sufre un brote, en algunos casos pueden quedar secuelas en forma de dificultad a la hora de ejecutar ciertas tareas o funciones. Por este motivo, es importante trabajar para paliar estas secuelas y mejorar su calidad de vida.
La neurorrehabilitación es una intervención terapéutica centrada en la estimulación del sistema nervioso para que forme nuevas conexiones neuronales tras una lesión neurológica, estimulando una capacidad que se conoce como neuroplasticidad. Este potencial adaptativo del sistema nervioso permite que el cerebro y las neuronas puedan recuperarse de un trastorno o lesión.
Así, el peor escenario para una enfermedad neurodegenerativa es la inactividad, ya que el cerebro y los nervios, al no recibir estímulos, no crean nuevas conexiones, ni inician por tanto el proceso adaptativo de revertir los efectos del brote o, como mínimo , la minimización de las secuelas.

REHABILITACIÓN FÍSICA

La terapia física busca la mejora de la capacidad del cuerpo para moverse y funcionar, con especial énfasis en el caminar y la movilidad general, la fuerza, el equilibrio, la postura, la fatiga y el dolor.
El objetivo es promover la seguridad, conseguir y mantener un funcionamiento óptimo, y prevenir complicaciones innecesarias, como la debilidad muscular por falta de movilidad y las contracturas musculares relacionadas con la espasticidad.
La terapia física puede incluir un programa de ejercicios, entrenamiento en determinadas prácticas de movimientos y formación en el uso de ayudas a la movilidad y otros dispositivos asistenciales. Esta rehabilitación física puede incluir actividades presenciales en un centro (fisioterapia, deporte terapéutico, hipoterapia o logopedia), y también actividades mediante programas informáticos y juegos online, conocida como rehabilitación virtual (RV).
En este apartado haremos una revisión de estas opciones:
Fisioterapia
La fisioterapia se recomienda cuando hay un problema específico o síntomas en curso que afectan a las actividades cotidianas, la movilidad y la independencia. Puede ayudar a cualquier nivel de discapacidad. Los problemas de la vejiga, el dolor y los espasmos musculares, y la rigidez también pueden ser objeto de fisioterapia.
Dentro de la rehabilitación física hay grandes proyectos en desarrollo para tratar problemas de movilidad, los cuales afectan a una gran parte de los pacientes.
Un ejemplo sería la Estimulación Eléctrica Funcional (FES), un método terapéutico donde se estimulan los nervios con corrientes eléctricas mediante electrodos de superficie para causar una contracción muscular. El objetivo es producir un movimiento funcional en las extremidades deterioradas.
Con el FES se permite entrenar los músculos incluso cuando se ha perdido parcial o totalmente su control voluntario.
El uso del FES está científicamente probado para conseguir los siguientes objetivos:
  • Relajación de los espasmos musculares
  • Prevención o retraso de la atrofia por desuso
  • Incremento local de la circulación de la sangre
  • Mantener o aumentar el rango de movimiento
Actividad física terapéutica
La rehabilitación física en la esclerosis múltiple es como una carrera de larga distancia, lo más importante es mantener una práctica constante.
Hoy en día está demostrado que una actividad física suave y constante es imprescindible para evitar las complicaciones que puede conllevar algunos de los síntomas de la esclerosis múltiple, así como para mantener y mejorar aquellas funciones que han quedado afectadas.
También es importante mantener una correcta hidratación y refrigeración ya que las personas afectadas de EM pueden tener hipersensibilidad al calor (*).
Es importante que cada persona conozca sus límites de tolerancia a la actividad física. No son recomendables aquellas actividades de resistencia que no puedan ser detenidas en caso de necesidad.
(*) Un incremento en la temperatura corporal de 0,5 °C causa un retraso y / o bloqueo del impulso nervioso en las fibras desmielinizadas que podría resultar en una exacerbación de los síntomas de la EM.


Hipoterapia o Equinoterapia
En las patologías que afectan al sistema nervioso, un método de terapia muy utilizado es el uso de animales, para ayudar a mejorar alguno de los síntomas, modular conductas y ayudar a convivir con efectos secundarios de tipo más emocional, tales como el estrés o la fatiga.
La hipoterapia se basa en el uso del caballo como herramienta de rehabilitación. En este caso, el simple hecho de estar sentado sobre el caballo produce la transmisión de un patrón de marcha tridimensional equivalente al patrón de la marcha humana, y esto provoca la activación de reacciones de coordinación y equilibrio, así como la aparición de reflejos posturales. El patrón fisiológico de la marcha que la persona realiza durante la monta se graba en el cerebro y con el tiempo se automatiza, lo que posibilita su transferencia a la marcha normal.
Además, este contacto con el caballo fortalece la musculatura, ya que se debe compensar los pequeños desequilibrios que se producen durante la marcha del animal, y regula el tono muscular debido a la temperatura del animal (38-38, 5 ° C). Todo ello, al mismo tiempo, permite mantener el arco articular correcto.

Para montar y desmontar, habitualmente se utiliza una rampa que ayuda a realizar la transferencia de paso a la montura del caballo, tanto si se trata de usuarios en silla de ruedas como pacientes con alteración de la capacidad de marcha.
Logopedia
La logopedia es una herramienta muy útil en algunos casos de afectación del lenguaje. Con esta terapia se evalúa y tratan problemas con el habla y / o al tragar, posiblemente causados por daños en el sistema nervioso central que han reducido el control de los músculos utilizados en estas funciones importantes.
El objetivo de la terapia es mejorar la facilidad y la claridad de la comunicación, así como promover la ingestión segura.
Realidad Virtual
La realidad virtual (RV), a menudo conocida como gamificación, es la simulación de un entorno real a través del ordenador, por lo que hay una interacción activa del usuario con un entorno ficticio. Estas actividades de RV se dirigen tanto a la rehabilitación física como cognitiva, dependiendo de la tipología de programa utilizado y de los ejercicios realizados.
La RV es muy versátil y permite simular un entorno real a partir de unos criterios específicos, lo que hace posible el entrenamiento funcional teniendo en cuenta las características y limitaciones presentes de la persona. Es por tanto una rehabilitación individualizada y multifactorial. Se puede trabajar con diferentes tipologías de estímulos tales como visuales, auditivos y somatosensoriales.
A nivel físico, la RV es un apoyo que complementa las actividades presenciales y que refuerza aquellas zonas musculares y coordinaciones motoras que hay que trabajar más. Se ha visto que la utilización de la RV es capaz de estimular las áreas requeridas para llevar a cabo una acción, reduciendo la actividad de las áreas relacionadas con el dolor.
A nivel cognitivo, la RV refuerza la capacidad de atención, concentración y memoria al tener que forzar al paciente a realizar determinados movimientos muy específicos o secuencias pre-programadas.


domingo, 10 de junio de 2018

La neuroimagen de la esclerosis múltiple se complica: las lesiones que ya no se reflejan en la RM pueden ser un fuerte indicador de neurodegeneración


Las lesiones que ya no se reflejan en la resonancia magnética (RM) debido a la atrofia y a que son cubiertas por líquido cefalorraquídeo, pueden indicar la futura evolución de la esclerosis múltiple, según sugiere una investigación reciente publicada en la revista Journal of Neuroimaging.

En la fila superior se observan imágenes de RM tomadas al inicio
del estudio, en la fila inferior, imágenes de seguimiento.
La zona marcada en magenta es la parte de la lesión original que se ha ido
 desintegrando en líquido cefalorraquídeo (casi el 20%).
Crédito de imagen: Michael G. Dwyer en http://www.buffalo.edu

Si no se ve, no se tiene en cuenta. Esa puede ser una de las consecuencias indeseadas que van de la mano de la dependencia de las técnicas de neuroimagen.

Pero que no se vea no quiere decir que no exista y que no influya. Casi como un poder en la sombra están las lesiones asociadas a la esclerosis múltiple que ya no pueden ser observadas mediante resonancia magnética (RM).

Las lesiones en la EM que se identifican mediante RM son uno de los indicadores más usados para evaluar la actividad de la enfermedad y su evolución. Nuevas lesiones, o la activación de las ya existentes, son señales poco favorables.

Entonces, si dejan de verse, ¿es una buena noticia?

Pues lamentablemente, no siempre, según ha comprobado un grupo de científicos de la Universidad de Buffalo, en EE.UU, que recientemente publicó los resultados de un estudio de neuroimagen en la EM en Journal of Neuroimaging.

Según ese estudio, las lesiones que ya no se reflejan en la RM debido a que han sido destruidas por la atrofia cerebral, pueden ser un indicador significativo de la evolución de la enfermedad en personas con esclerosis múltiple, tanto en las formas recurrente-remitente como en las formas progresivas de la enfermedad.

Cuenta el autor principal del estudio, el profesor Robert Zivadinov, que:

Al usar la apariencia de nuevas lesiones cerebrales y el realce de las existentes como indicador de la progresión de la enfermedad, no había indicadores de quién desarrollaría discapacidad en los cinco o diez años de seguimiento, pero cuando valoramos el volumen de las lesiones cerebrales que se había atrofiado, pudimos predecir dentro de los primeros seis meses quién tendría una progresión de la discapacidad en el seguimiento a largo plazo”.

El propio Zivadinov, en una entrevista para el centro de noticias de la Universidad de Buffalo, comenta cómo pudieron evaluar el volumen de las lesiones que desaparecen debido a la atrofia cerebral:

¿Cómo sabemos que las lesiones han desaparecido? Porque donde antes había tejido de lesión cerebral, ahora solo hay fluido”.

Zivadinov se refiere a líquido cefalorraquídeo que invade la zona atrofiada, y es precisamente la medición del volumen que ocupa ese líquido, el biomarcador que proponen él y sus colegas que debe ser tomado en cuenta al valorar la evolución de los pacientes con EM.

Lesiones que desaparecen bajo líquido cefalorraquídeo

Para llegar a estas conclusiones los investigadores estudiaron a un total de 192 personas, entre ellas había pacientes con síndrome clínicamente aislado (personas con un primer episodio sugerente de EM, pero que todavía no se sabe si realmente desarrollarán la enfermedad), pacientes con EM recurrente-remitente y pacientes con formas progresivas de EM.

Se realizaron estudios de neuroimagen al inicio y durante los 5 años que duró el estudio, centrando la atención especialmente en aquellas lesiones que aparecieron en algún punto de la investigación y que después desaparecieron por la atrofia bajo líquido cefalorraquídeo.

El volumen de esas lesiones atrofiadas fue lo que, según los resultados de este estudio, mejor predijo la discapacidad física a largo plazo.

Zivadinov explica que:

Cuando las lesiones disminuyen con el tiempo, no es porque las lesiones del paciente se estén curando, sino porque muchas de estas lesiones están desapareciendo y se convierten en líquido cefalorraquídeo”.

¿Y ahora qué?

En tiempos en que la actividad inmunitaria anómala que ocurre en la esclerosis múltiple es controlada con gran efectividad por los fármacos que hay en el mercado, la atención se está volcando cada vez más sobre la neurodegeneración, la consecuencia más indeseada de la EM.

La neurodegeneración es la principal causa de discapacidad en la enfermedad y en los últimos años se ha venido valorando mediante la medición del volumen cerebral. Si el volumen de tu cerebro no disminuye, es un buen reflejo de que la neurodegeneración está contenida.

Para los investigadores estadounidenses, el volumen de las lesiones con atrofia es un biomarcador más sólido de neurodegeneración que el anterior:

Nuestros datos sugieren que las lesiones atrofiadas no son un fenómeno pequeño y secundario en la EM, y en su lugar indican que pueden desempeñar un papel cada vez más importante en la predicción de quién desarrollará una enfermedad más severa y progresiva”.

¿Las investigaciones científicas llegarán a asumir este biomarcador? ¿Se llegará a utilizar en la práctica clínica? Por ahora los resultados deben ser replicados por otros grupos de investigación para comprobar su validez. El tiempo y la ciencia darán respuesta a tantas preguntas.



martes, 5 de junio de 2018

Cómo deben de ser las viviendas Accesibles


Todo disca Junio 2018
En España hay alrededor de 4 millones de personas que tienen algún tipo de discapacidad. Según el Instituto Nacional de Estadística, en uno de cada cinco hogares españoles vive al menos una persona con discapacidad, el 20% de los hogares. Para instalar una rampa y/o ascensor entra en juego la Ley de Propiedad Horizontal
Hoy, en la mayoría de las edificaciones de nueva construcción ya se aplica la normativa para que sean accesibles. Sin embargo, los inmuebles que tienen más de 25 años no suelen estar adaptados. De modo que para casi 4 millones de personas, encontrar una casa adaptada a sus necesidades puede ser una odisea, ya que el parque español de viviendas no está preparado.
En general, el edificio no preparado no se adapta hasta que existe una necesidad por parte de algún vecino de disponer de una rampa y/o ascensor. Entonces entra en juego la Ley de Propiedad Horizontal. Desde su reforma de 2003 la ley requiere el voto favorable de la mayoría de los propietarios que, a su vez, representen la mayoría de las cuotas de participación, para obligarles a realizar obras de adaptación (esta mayoría sólo se exige cuando las obras para dotar de accesibilidad al inmueble exceden del importe de doce mensualidades de gastos ordinarios).
Algunas inmobiliarias han tenido la iniciativa de especificar ya en sus anuncios si están adaptadas y de qué manera a las personas en silla de ruedas o con movilidad reducida. Desde el Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Cataluña recuerdan los requisitos para que estas personas tengan el máximo de autonomía y confort posible en una vivienda:
  • Las puertas de acceso a la vivienda y estancias principales debe ser de 80 cm de ancho, para que una silla de ruedas pueda pasar sin dificultades. La instalación de puertas correderas facilita enormemente la accesibilidad.
  • Los agarraderos de paredes tienen que estar situados a una distancia adecuada, para que puedan usarse para mantener el equilibrio. Los pasillos y puntos de giro tienen que ser  fácilmente maniobrables con una silla de ruedas.
  • Los pasillos en línea recta deben tener un ancho de 90cm como mínimo. Se debe poder realizar un círculo de 120cm de diámetro libre de obstáculos frente a la puerta de entrada.
  • Los suelos deben ser antideslizantes y sin irregularidades o obstáculos.
  • El alcance de una persona en silla de ruedas está entre 0,4 y 1,40 m de altura, de modo que enchufes y mobiliario debe adaptarse a estas alturas. La altura de referencia es la de una mesa de trabajo, la encimera de la cocina o la pica del baño no deberán superar los 85cm de altura.
  • El interior de los armarios debe estar organizado de forma que los objetos que se usan con más frecuencia sean fácilmente accesibles.
  • Frente a la puerta de la cocina y frente al fregadero, debe poderse realizar un giro de 1,20 m de diámetro, libre de todo obstáculo.
  • En el baño se debe poder acceder frontalmente al lavabo y lateralmente a la ducha. El suelo ha de ser antideslizante en seco y en mojado.
  • El lavabo no debe tener pedestal, debe estar colocado a 80 cm del suelo y tener una altura libre bajo él de 65 cm para permitir el acceso.
  • La ducha debe contar con barras de apoyo y sujeción, además de tener un asiento o banco en su interior.