martes, 31 de mayo de 2016

Reducen efectos de esclerosis múltiple simulando efectos del ayuno



Los pacientes reportaron mejoras en su calidad de vida, aunque los investigadores dicen que faltan más estudios. 
Cluster Salud. En un reciente estudio estadounidense, se demostró que una dieta  que simula los efectos del llamado “fasting”, podría ayudar a reducir los síntomas de la esclerosis múltiple. La enfermedad afecta a  350 mil personas en Estados Unidos  y produce síntomas como visión borrosa y parálisis.
El fasting se trata básicamente de ayunar, una técnica con la que se reduce o elimina por completo la ingesta de alimentos o líquidos por un tiempo determinado.
El estudio, realizado por la University of Southern California (USC), descubrió que la dieta gatilla un proceso de muerte y nacimiento de celular, que ayuda de manera crítica a la reparación del cuerpo. Los resultados fueron obtenidos en modelos con ratones y humanos.
De acuerdo a Valter Longo, autor principal del estudio y profesor que dirige el Instituto de Longevidad USC en la Escuela de Gerontología Davis, con esta dieta el cuerpo genera cortisona, lo que destruye las células autoinmunes y comienza el proceso de producción de nuevas células sanas.
El estudio comenzó siguiendo otros similares realizados por la misma universidad, en que con este tipo de dieta y medicamentos lograban debilitar las células cancerígenas.
En la primera etapa, los investigadores aplicaron el ayuno de tres días en ratones cada siete días. Los animales tenían una enfermedad autoinmune.  Los resultados demostraron que todos redujeron sus síntomas e incluso 20% de ellos se curó.
De acuerdo a estos datos, los ratones habrían tenido una regeneración de la mielina en las fibras nerviosas de la columna vertebral y el cerebro, que habían sido dañadas por la enfermedad.  En los pacientes con esclerosis múltiple, la mielina es dañada por las células T, por lo que intervenir ese ataque y ayudar a recuperar la mielina es  un avance importante.
En un estudio piloto con 60 pacientes humanos con la enfermedad, conducido por Markus Bock en el Hospital de la Universidad Charité en Berlín, 18 de los pacientes fueron colocados en la dieta de ayuno en un ciclo de siete días, luego se sometieron a una dieta mediterránea durante 6 meses. En este tiempo, 12 participantes estuvieron 6 meses en una dieta controlada y 18 en una alta en grasa. Los pacientes que recibieron la dieta  que imita el fasting junto a los de la dieta alta en grasas reportaron mejoras en su calidad de vida y salud tanto física como mental.
Los investigadores dijeron que falta más trabajo en esta línea, ya que no se comprobó cuál es el efecto exclusivo de la dieta mediterránea y no se realizaron análisis de resonancia magnética funcional o análisis del sistema inmune. Además, dijeron que falta investigar si la dieta que simula fasting podría ayudar a otras enfermedades autoinmunes.

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