Desde Septiembre de 2008 dedicado a las formas progresivas de la EM

IR A
PÁGINA DE INICIO


sábado, 14 de mayo de 2011

Las hormonas sexuales podrían estar implicadas en las enfermedades neurodegenerativas

MADRID, 13 Mayo - EUROPA PRESS

Investigadores de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos) han descubierto que los receptores de estrógeno en el cerebro mantienen la inflamación bajo control. Los descubrimientos, que se publican en la revista 'Cell', tienen implicaciones para el tratamiento de la esclerosis múltiple y muchas otras enfermedades neurodegenerativas.

Según sus autores, los hallazgos podrían ayudar a explicar por qué las mujeres son tres veces más susceptibles al desarrollo de la esclerosis múltiple que los hombres.

Los receptores de estrógeno son conocidos principalmente por activar programas de expresión genética. Sin embargo, en este caso los receptores de estrógeno son críticos para desactivar genes que de otra forma conducirían a inflamación.

El receptor de estrógeno del estudio no es el clásico receptor de estrógeno alfa (RE alfa) responsable de los efectos específicos de sexo del estrógeno. En vez de ello, los receptores relacionados conocidos como receptores de estrógeno beta (RE beta) se encuentran en las células del cerebro conocidas como microglia y astrocitos.

La microglia sirve como centinela de la infección y las lesiones en el cerebro e inicia la inflamación que activa al sistema inmune y los procesos de reparación de tejido. Los astrocitos también detectan la infección y las lesiones y amplifican la reacción inmune iniciada por la microglia.

Tanto REalfa como REbeta responden a la hormona estradiol, la principal forma de estrógeno en los humanos. Los investigadores muestran ahora que REbeta también responde a una segunda hormona llamada ADIOL. Esta hormona es producida por enzimas especiales a partir de su precursor DHEA en la microglia.

Cuando los niveles de ADIOL o de REbeta se redujeron de forma experimental, las células y los animales mostraron una exagerada respuesta inflamatoria. Por otro lado, el tratamiento con ADIOL o moléculas sintéticas diseñadas para dirigirse específicamente a REbeta evitaron la inflamación y sus efectos en los ratones con encefalomielitis autoinmune experimental, un trastorno que imita la esclerosis múltiple de los humanos.

Según los autores, aunque la esclerosis múltiple es una enfermedad muy complicada, los descubrimientos sugieren que los fármacos que se dirijan a los receptores REbeta podrían desactivar con eficacia la inflamación que acompaña a la enfermedad. Este mismo principio podría funcionar en el tratamiento de otros trastornos neurodegenerativos asociados con la inflamación, incluyendo el Parkinson, el Alzheimer y la demencia asociada al VIH.

Los descubrimientos podrían también ayudar a explicar el fuerte sesgo de sexo en la esclerosis múltiple, que afecta de forma desproporcionada a las mujeres. "Cuando los receptores REbeta ven el estradiol, podrían evitar el ADIOL y dejar al cerebro más susceptible ante la inflamación", explica Kaoru Saijo, responsable del estudio. En otras palabras, el estradiol y el ADIOL compiten por los REbeta y en esa competición generalmente gana el estradiol.

Los descubrimientos también sugieren que los medicamentos para el control de la natalidad y los factores ambientales como los análogos del estrógeno derivados de las plantas podrían también promover el desarrollo de la enfermedad.

"De nuestro estudio surge la posibilidad de que el estradiol sea un antagonista de los efectos antiinflamatorios del ADIOL. Esto podría conducir a un cambio en el equilibrio de anti-inflamatorio a inflamatorio", señala Christopher Glass, coautore del estudio.

Según los investigadores, los niveles de ADIOL en la sangre o el fluido espinal podrían también ser un marcador útil de la inflamación. Los descubrimientos también sugieren que las variantes genéticas en este mecanismo, incluyendo en la enzima necesaria para producir ADIOL, deberían considerarse candidatos importantes para genes de susceptibilidad de la esclerosis múltiple.

No hay comentarios:

Publicar un comentario