sábado, 27 de julio de 2013

La S-alilcisteína del ajo abre vías de tratamiento para neurodegeneraciones

Abel Santamaría, del Instituto Nacional de Neurología de México.

Las implicaciones del diseño contra enfermedades degenerativas del sistema nervioso central en relación con la SAC son considerables.
 
Juana Jiménez Alcalá. Córdoba | diariomedico.com |  26/07/2013
 
Investigadores del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez, de México, han dado a conocer algunos de los efectos de la S-alilcisteína (SAC) en el tratamiento de alteraciones bioquímicas, celulares, morfológicas y neuroquímicas de un modelo de hemiparkinsonismo producido por la toxina pro-oxidante 6-hidroxidopamina (6-OHDA). Los datos de este proyecto los ha presentado Abel Santamaría del Ángel en una reunión del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (Imibic).

Aunque todavía no se puede proponer como una alternativa para pacientes, las implicaciones para el diseño de terapias contra enfermedades degenerativas del sistema nervioso central (SNC) en relación con la SAC parecen estar muy claras y son considerables.

Protector cerebral

"Los datos sugieren que los elementos para regular positivamente los mecanismos de defensa antioxidante se encuentran en la dieta y de origen natural", indica Santamaría.

A su juicio, la SAC, que se puede encontrar por ejemplo en extractos del ajo, puede modular a través de la vía del factor de transcripción Nrf2, ejerciendo como protector del cerebro".

El Nrf2 es un regulador maestro de la respuesta antioxidante endógena en el cerebro, que a través de su transactivación y la consecuente activación de genes de defensa antioxidante constituye una diana terapéutica potencial para el diseño de tratamientos frente al Parkinson y otras enfermedades neurodegenerativas, en cuyos aspectos ya trabajan desde este grupo de investigación de México.

Vía para patologías

"Siendo el ajo un componente de la dieta y de origen natural, y dado que la dosis letal caracterizada es muy alta, sus efectos secundarios en humanos son mínimos". La dieta desempeña un papel importante en el desarrollo de las enfermedades neurodegenerativas, entre otros aspectos porque en la alimentación, tal y como podemos observar en este proyecto, se puede encontrar SAC que a través de su trabajo como modulador puede proteger al SNC de este tipo de enfermedades.

Aunque la investigación se ha centrado hasta el momento en la enfermedad de  Parkinson en mayor profundidad, los científicos han indicado que la vía está abierta a todas las patologías neurodegenerativas.
 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada